Trono de Dios

Adoremos al Señor.!

Sea por siempre bendito y alabado Jesús Sacramentado. 

Tantum Ergo

Santo Tomás de Aquino, Italia (1225-1274) 


Tantum ergo Sacraméntum,

venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
novo cedat rítui;
præstet fides suppleméntum
sénsuum deféctui.

Genitori, Genitóque,
laus et jubilátio;
salus, honor, virtus quoque,
sit et benedíctio.
Procedénti ab utróque
compar sit laudátio.
Amén.

V:  Les diste Pan del Cielo.
R:  Que contiene en Sí todo deleite.


Oración:
¡Oh! Dios, que en este Sacramento admirable nos dejaste el Memorial de Tu Pasión, Te pedimos que nos concedas venerar de tal modo los Sagrados Misterios de Tu Cuerpo y de Tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el Fruto de Tu Redención. Tú, que Vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.


ALABANZAS DE REPARACIÓN
A JESÚS SACRAMENTADO

  • Bendito sea Dios.
  • Bendito sea Su Santo Nombre.
  • Bendito sea Jesucristo, Verdadero Dios y Verdadero Hombre.
  • Bendito sea el Nombre de Jesús.
  • Bendito sea Su Sacratísimo Corazón.
  • Bendita sea Su Preciosísima Sangre.
  • Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
  • Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.
  • Bendita sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima.
  • Bendita sea Su Santa e Inmaculada Concepción.
  • Bendita sea Su Gloriosa Asunción.
  • Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
  • Bendito sea San José, Su Castísimo Esposo.
  • Bendito sea Dios en Sus Ángeles y en Sus Santos.

Señor, danos Sacerdotes.
       — Señor, danos Sacerdotes.

Señor, danos muchos Sacerdotes.
       — Señor, danos muchos Sacerdotes.

Señor, danos muchos Santos Sacerdotes.
       — Señor, danos muchos Santos Sacerdotes.

V:  Alabado sea el Santísimo Sacramento.
R:  Sea por siempre bendito y alabado (Tres veces). Amén.

OFRECIMIENTO

Dios mío y Señor mío:

Creo firmemente que estás Presente en la Santa Eucaristía. Te adoro Oculto bajo las Especies Sacramentales y Te doy gracias por haberme dado a conocer tan profundo Misterio.

Recibe, ¡oh Jesús!, mis homenajes, unidos a los de los Ángeles Custodios de este Santuario. Te  ofrezco,  para suplir la gloria que dejan de tributarte muchas de Tus criaturas, los Esplendores mismos que Tú ocultas. Te ofrezco la eterna gratitud de los Santos por todos los beneficios que proceden de la Santa Eucaristía. Haz, Señor, que sea conocida y honrada en todo el Universo.

Te ofrezco, particularmente, esta hora de adoración, para darte gracias por la institución de este Divino Sacramento; para honrarte en todas las Sagradas Hostias que hay en todos los Altares y Sagrarios del mundo, en reparación de todas las ofensas que se Te infieren diariamente en la Eucaristía con las comuniones sacrílegas, profanaciones, blasfemias, impiedades y herejías.

Y finalmente, Te la ofrezco, para compensar el abandono y pobreza en que la adorable Eucaristía mora en tantas Iglesias. Inunda, ¡oh, Jesús mío!, de Tu Misericordia estos instantes de adoración y conversación Contigo; presérvame de toda distracción en esta hora santa que vengo a dedicarte. Amén.

Alabado, adorado, amado y correspondido
sea a cada momento, el Corazón Eucarístico de Jesús,
en todos los Tabernáculos del mundo,
hasta la consumación de los siglos.
Amén.

*******

Las Siete Estaciones a Jesús Sacramentado

OFRECIMIENTO DE LA ESTACIÓN

En memoria, Señor, de Tu Pasión,
de Tu Muerte en la Cruz, de Tu Agonía,
porque tanto se aflige el alma mía;
yo Te ofrezco, Señor, esta estación.
¡Ojala que me guíe a salvación!,
pues todos mis sentidos a porfía,
con respeto, contento y alegría
se enajenan en Tu contemplación.

De un pecador contrito y humillado,
dígnate recibir aquí esta ofrenda;
concédeme Tus gracias, Dios amado,
y Tu Misericordia a mí descienda,
pues Te adoro, Señor, con fe sincera
y con fervor mi alma Te venera.


PRIMERA ESTACIÓN:

Soberano Señor Sacramentado,
aquí está un pecador arrepentido
de haber Tus Mandamientos quebrantado,
y Tus Leyes Divinas infringido.
Aquí me tienes, a Tus pies, postrado,
y me pesa el haberte ofendido.
Pequé, Señor, he caído en desgracia,
imploro Tu perdón, dame Tu gracia.

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!


SEGUNDA ESTACIÓN:

De Tu Misericordia, Dios Piadoso,
perdón espera mi alma arrepentida;
pues sé que eres afable y bondadoso
y Te gozas en verla convertida.
A Ti, Dios compasivo y generoso,
Te prometo la enmienda de mi vida
y me pesa del tiempo que he pasado
ofendiéndote, ¡oh, Dios Sacramentado!

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!


TERCERA ESTACIÓN:

Misericordia, ¡oh, Dios Omnipotente!,
imploro humilde, apiádate de mí.
Y repito otra vez ingenuamente:
Me pesa, ¡oh Dios!, cuanto Te ofendí.
A Tus sagrados pies sinceramente
cumplirte ofrezco lo que prometí;
ya ves que está mi corazón contrito
afírmame en Tu Amor, Dios Infinito.

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!


CUARTA ESTACIÓN:

En Ti, mi Dios, está mi pensamiento
y absorta, contemplándote, mi alma,
ilumina, Señor, mi entendimiento,
a mis pasiones dales dulce calma.
De cuanto Te ofendí, ya me arrepiento
y me presento con olivo y palma,
símbolos son, pura fe y concordia:
Misericordia, ¡oh Dios!, Misericordia.

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!


QUINTA ESTACIÓN:

Siento un júbilo suave, un gran contento,
postrado ante ese Altar, considerando
que estás, Señor, en ese Sacramento,
que es a mi Dios a quien estoy hablando,
¡Qué grande Majestad! ¡Qué gran Portento!
¡Oh, qué amable Verdad, estoy gustando!
Sacramento Divino, yo Te adoro;
Te venero con fe, Tu gracias imploro.

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!


SEXTA ESTACIÓN:

No es posible que exista en este suelo
quien merezca cariño puro y fino
como el que Te consagro, ¡oh, Dios del Cielo!
Tú solo eres mi Amor, Jesús Divino.
Tú eres mi Redentor y mi Consuelo,
todo cuanto en Ti veo es peregrino,
se enajena mi alma al contemplarte
y siento gran placer al venerarte.

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!


SÉPTIMA ESTACIÓN:

Para pagarte, Señor mío, en algo
lo mucho que pecando Te ofendí,
es nada lo que puedo y lo que valgo
mas Te diré que estoy arrepentido;
ya del mal vivir con brío salgo
por Tu gracia, oh Dios, fortalecido
para ayunar, orar, y en penitencia,
prestar siempre a Tus Leyes obediencia.

  • Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

V.  Santísimo Sacramento, seas bendito y alabado.
R.  Y eternamente adorado, ¡oh Soberano Portento!

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ORACIÓN POR LOS SACERDOTES

Guárdalos, Te pido, Amado Señor.
Protégelos, Jesús, con Divino Amor.
Cada día se ofrecen a Ti sin cesar,
consumiendo su vida ante Tu Altar.

Guárdalos del mundo, Señor, donde están,
pues aún, separados, los persigue Satán.
Si placeres mundanos les llegase a tentar,
Corazón de Jesús, favor de abrigar.

Confórtalos, Dios mío, en pena y dolor.
Disipa de sus almas, angustia y pavor.
En el desaliento y la soledad,
acércate, Jesús, y socorro prestad.

A los Sacerdotes protege y defiende,
cuando solos y tristes se encuentren.
También son humanos y, con ánimo frágil,
su alma se abruma, sintiéndose débil.

Guárdalos sin mancha, cual Hostia sin par,
que acarician a diario en el Santo Altar.
Ahora, dígnate, Señor, bendecir
sus obras, palabras y todo sentir.

- Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


PRECES SACERDOTALES
 

V. A nuestro Santo Padre, el Papa.
R. Cúbrelo con Tus Dones y con Tus Gracias, Señor.

V. A los Cardenales.
R. Asístelos con los resplandores de Tu Luz, Señor.

V. A los Arzobispos y Obispos.
R. Que los acompañe siempre el Espíritu Santo, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos en exilio.
R. Reconfórtalos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos en tentación.
R. Sostenlos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos misioneros.
R. Anímalos en seguir Tu camino, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que padecen enfermedades del cuerpo y del alma.
R. Sánalos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que se encuentran tristes.
R. Alégralos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que sufren calumnias y persecución.
R. Guárdalos en Tu Corazón, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que se sienten aislados en sus congregaciones religiosas.
R. Déjalos entrar en la Llaga de Tu Divino Costado, para que sientan Tu Presencia y Tu Amor, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que padecen soledad.
R. Sé Tú, la compañía, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que no se sienten amados.
R. Llena sus corazones de Tu Amor, Señor. 

V. A los sacerdotes y religiosos con nostalgia de patria.
R. Consuélalos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos ancianos.
R. Haz que se preparen dignamente para la entrada en Tu mansión eterna, Señor. 

V. A los Sacerdotes y Religiosos formadores en los seminarios y casas religiosas.
R. Derrama Tu Sabiduría Divina, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos pobres.
R. Socórrelos, Señor. 

V. A los Sacerdotes y Religiosos predicadores.
R. Asístelos con la Luz de Tu Santo Espíritu, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos difuntos.
R. Dales Tu Gloria, Señor. 

V. A los Sacerdotes y Religiosos turbados.
R. Dales Tu Paz, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos agonizantes.
R. Ábreles las puertas del Cielo, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos en peligro.
R. Forma una coraza de protección, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que se hallan en pecado.
R. Devuélveles la Gracia, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que dudan del Sacramento de la Eucaristía.
R. Muéstrales Tu verdadera Presencia en la Hostia Santa, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que han abandonado su vocación sacerdotal o religiosa.
R. Atráelos nuevamente a Tu mansión de amor, Señor. 

V. A los Sacerdotes y Religiosos que están en desobediencia con el Santo Padre y el Magisterio de la Iglesia.
R. Hazlos dóciles, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que son motivo de escándalo y deserción para muchos fieles de Tu Iglesia.
R. Báñalos en los Ríos de Tu Gracia, Señor. 

V. A los Sacerdotes y Religiosos tibios en su fe.
R. Enfervorízalos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos liberales en sus pensamientos.
R. Corrígelos en sus desvíos, Señor. 

V. A los Sacerdotes y Religiosos contaminados por el mundo posmodernista.
R. Purifícalos con Tu Sangre, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos decadentes en la oración.
R. Elévalos hacia Tu Presencia, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos absorbidos por el consumismo y ansias de poseer.
R. Libéralos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que hacen de su vocación una profesión más.
R. Aclárales el camino, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que son motivo de discordia.
R. Únelos en Tu Amor, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos que han caído.
R. Levántalos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos soberbios.
R. Abájalos, Señor.

V. A los Sacerdotes y Religiosos en crisis vocacional.
R. Abrásalos en Tu Sagrado Corazón, Señor.

Oremos:

Padre Celestial, por los méritos infinitos de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y en la unidad del Espíritu Santo, acoge favorablemente nuestras súplicas y toma en Tus venerables Manos nuestra oración: danos sacerdotes y religiosos santos y haz de nuestras familias semilleros vocacionales. Amén.


Consagración a la Eucaristía
Siervas de la Eucaristía

Sacratísimo Corazón de Jesús,
verdaderamente Presente
en la Santa Eucaristía,
Te consagro mi cuerpo y alma
para ser enteramente uno con Tu Corazón
sacrificado cada instante
en todos los Altares del mundo,
dando alabanzas al Padre e implorando
por la venida de Su Reino. 

Recibe este humilde ofrecimiento de mi ser.
Utilízame como quieras para la gloria
del Padre y la salvación de las almas.
Santísima Madre de Dios, no permitas
que jamás me separe de Tu Divino Hijo.
Defiéndeme y protégeme como Tu hijo (a) especial.
Amén.

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Volver a "Cristo Rey"

La paz en el mundo solo es posible si aceptamos a JESUCRISTO como Señor de las Naciones. El es el REY de reyes y SEÑOR de señores..!!!

LOS MILAGROS EUCARISTICOS EN EL MUNDO

Dia y Hora en:
 Argentina

© Diferencia horaria

Cumpleaños

Miembros

Enlaces Catolicos

                   BIBLIOTECA MARIANA:

Oración con indulgencia al dar el reloj la hora "Te ofrezco Dios mío, todos los instantes de esta hora y concédeme que los emplee en cumplir tu Santa Voluntad" El Papa San Pío X concedió 100 años de indulgencia a todos los que digan el Avemaría cuando el reloj de la hora en punto.

AL PATRONO DE NUESTRA RED

HIMNO AL ARCÁNGEL SAN MIGUEL
Oh Jesús, que eres fuerza y luz del Padre,
Oh Jesús, que das vida a nuestros pechos:
Te alabamos en coro con los Ángeles,
Que siempre de tu boca están suspensos.
Millares de celestes capitanes
Militan en las huestes que acaudillas,
Pero es Miguel quien a su frente marcha
Y quien empuña la sagrada insignia.
Él es quien precipita en lo más hondo
De los infiernos al dragón funesto,
Y quien fulmina a los rebeldes todos,
Y quien los echa del baluarte excelso.
Sigamos día y noche a nuestro príncipe
Contra el fiero adalid de la soberbia,
Para que desde el trono del Cordero
Nos sea dada la corona eterna.
Gloria al Padre y que Él guarde con sus Ángeles
A los que, redimidos por su Hijo,
Fueron ungidos desde el firmamento
Por el eterno bien del Santo Espíritu.

SAN MIGUEL ARCANGUEL

San Miguel Arcanguel
Levanta el Crucifijo y reza esta oración con la señal de la cruz. Has esto en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Tú vencerás… Reza esta oración todos lo días, ya que la batalla es enorme:
"Oh Glorioso príncipe de la Hueste Celestial, San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla y en el terrible combate que estamos librando contra los principados y Potestades del aire, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, en contra de todos los Espíritus del Mal. Ven en ayuda del hombre, a quien Dios Todopoderoso creó inmortal, hecho a su imagen y semejanza, y redimido por un gran precio, de la tiranía de Satanás. Pelea en este día la batalla del Señor, junto con los santos ángeles, igual que combatiste al líder de los orgullosos ángeles, Lucifer, y a su hueste apóstata, quienes no tuvieron poder para resistirte y tampoco hubo ya lugar para ellos en el cielo. Esa cruel serpiente antigua, llamada el diablo o Satanás, que seduce al mundo entero, fue arrojada al abismo junto con sus ángeles. Mira, este enemigo primitivo y asesino del hombre ha tomado fuerza. Transformado en un ángel de luz, anda alrededor del mundo con una multitud de espíritus perversos, invadiendo la tierra para borrar el nombre de Dios y de Jesucristo, apoderarse, asesinar y arrojar a la eterna perdición de las almas destinadas a la corona de la gloria eterna. Este malvado dragón vierte, como la inundación más impura, el veneno de su malicia en los hombres de mente depravada y corrupto corazón; el espíritu de mentira de impiedad, de blasfemia, y de aire pestilente de impureza, y de todo vicio e iniquidad. Estos astutos enemigos han llenado y embriagado con hiel y amargura esta Iglesia, la esposa del Inmaculado Cordero, y han puesto sus manos impías en sus más sagradas posesiones, con el designio inicuo de que cuando el Pastor sea herido, también las ovejas pueden ser heridas. Entonces levántate, oh Príncipe invencible, dale ayuda al pueblo de Dios en contra de los ataques de los espíritus perdidos. Dale la victoria al pueblo de Dios: Ellos te veneran como su protector y patrón; en ti la gloriosa Iglesia se regocija con tu defensa contra el maligno poder del infierno; a ti te ha confiado Dios las almas de los hombres para ser establecida en bienaventuranzas celestiales. Ora al Dios de la paz, para que ponga a Satanás bajo nuestros píes, derrotado para que no pueda más mantener al hombre en cautiverio y lastimar a la Iglesia. Ofrece nuestras oraciones a la vista del Altísimo, para que pronto pueda encontrar misericordia a los ojos del señor; y venciendo al dragón la antigua serpiente que es el diablo y Satanás, tú nuevamente lo pongas cautivo en al abismo, para que no pueda ya más seducir a las naciones. Amén.
- Miren la Cruz del Señor; y sean dispersos los poderes enemigos. R:
- El León de la tribu de Judá ha conquistado la raíz de David.
- Qué tu misericordia esté sobre nosotros, oh Señor.
-  Así como hemos tenido esperanza en Ti.
- Oh Señor, escucha nuestra oración.
-  Y deja que mi llanto llegue a Ti.
Oremos
Oh Dios, Padre nuestro, señor Jesucristo, invocamos a tu Santo Nombre, y suplicantes imploramos tu clemencia, para que por la intercesión de la siempre Virgen María, Inmaculada Madre nuestra, y por el glorioso San Miguel Arcángel, Tú te dignes ayudarnos contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos, que andan por el mundo para hacer daño a la raza humana y para arruinar a las almas. Amén.
Fuente: Libro de la Devoción a la preciosa sangre de Nuestro Señor Jesucristo

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